{"id":23705,"date":"2025-05-22T07:01:48","date_gmt":"2025-05-22T05:01:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/?p=23705"},"modified":"2025-06-26T07:43:25","modified_gmt":"2025-06-26T05:43:25","slug":"nociones-cientificas-basicas-sobre-las-causas-del-cambio-climatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/?p=23705","title":{"rendered":"Nociones cient\u00edficas b\u00e1sicas sobre las causas del cambio clim\u00e1tico"},"content":{"rendered":"<p>En menos de un siglo, la temperatura media de la Tierra ha aumentado m\u00e1s de 1.3\u00baC con respeto al periodo de referencia de 1985-1999. Este aumento no ha sido homog\u00e9neo en todas las partes del planeta. En Europa, el incremento ha sido mayor, de 2.4\u00baC. Tampoco ha sido igual en los ecosistemas terrestres que en los ecosistemas marinos. El Mar Mediterr\u00e1neo ha experimentado un aumento de +0.33\u00b0C por d\u00e9cada, de ah\u00ed que se hable de la tropicalizaci\u00f3n del Mediterr\u00e1neo. Este calentamiento del agua est\u00e1 causando un cambio profundo de la biota marina incluida una disminuci\u00f3n sin precedentes de las pesquer\u00edas, por supuesto tambi\u00e9n alteradas por la sobre-explotaci\u00f3n pesquera de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Hay evidencia cient\u00edfica de que un aumento de m\u00e1s de 1.5\u00baC de media puede causar una cadena de cambios ambientales irreversibles para el planeta tales como alteraciones en los ciclos de nutrientes, del agua y de los organismos, incluida la de los seres humanos. En este art\u00edculo nos vamos a centrar en las causas del calentamiento global, sin entrar en detalle en otras derivadas del cambio clim\u00e1tico y sus impactos, temas que requerir\u00edan de monogr\u00e1ficos espec\u00edficos, puesto que la informaci\u00f3n existente es extens\u00edsima y de gran calidad cient\u00edfica.<\/p>\n<p>El indicador de calentamiento que m\u00e1s se usa es el c\u00e1lculo de las anomal\u00edas t\u00e9rmicas, es decir, las desviaciones de la temperatura media anual con respecto a la media de una serie de referencia. Claramente, las anomal\u00edas t\u00e9rmicas de signo positivo est\u00e1n aumentado tanto a nivel global como a nivel local. No obstante, lo que ha aumentado en menos de 100 a\u00f1os no es solo la temperatura media, sino que las temperaturas consideradas primaverales se aprecian antes y las temperaturas invernales son m\u00e1s suaves. Tambi\u00e9n han aumentado las temperaturas m\u00e1ximas, las noches tropicales, aquellas que la temperatura m\u00ednima no desciende de 20\u00b0C y las olas de calor, los periodos prolongados de temperaturas extremadamente altas, que superan los valores normales para una regi\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-23906 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tempcor-300x177.jpg\" alt=\"\" width=\"755\" height=\"446\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tempcor-300x177.jpg 300w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tempcor-768x453.jpg 768w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tempcor.jpg 1008w\" sizes=\"(max-width: 755px) 100vw, 755px\" \/><\/p>\n<p>La causa principal del calentamiento actual del planeta es antr\u00f3pica. Esta afirmaci\u00f3n la avalan centenares de cient\u00edficos que han contribuido con miles de trabajos de investigaci\u00f3n. Ya en las d\u00e9cadas de los 80 y 90 del siglo pasado se alertaba que el aumento de los gases de efecto invernadero producido por el uso de combustibles f\u00f3siles, mayoritariamente di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>), pod\u00edan contribuir en un futuro pr\u00f3ximo al calentamiento de la atmosfera. Los gases de efecto invernadero son los responsables de que las radiaciones de onda corta reflejadas por la superficie terrestre queden atrapadas en la atmosfera ocasionando un aumento de la temperatura atmosf\u00e9rica.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2004 se reconstruy\u00f3 la cantidad de CO<sub>2<\/sub> que hab\u00eda en la atm\u00f3sfera en los \u00faltimos 800.000 a\u00f1os, gracias al an\u00e1lisis de las burbujas de aire atrapada en hielos ant\u00e1rticos. Ese espectacular registro proporciona evidencias claras de que el valor de CO<sub>2<\/sub> atmosf\u00e9rico actual no tiene ning\u00fan precedente en los \u00faltimos 800.000 a\u00f1os. Adem\u00e1s, la reconstrucci\u00f3n realizada gracias al hielo Ant\u00e1rtico permite asociar directamente las variaciones de temperatura global con los gases de efecto invernadero. Desde el inicio de la era industrial la actividad humana ha producido un incremento de 280 partes por mill\u00f3n en volumen (ppmv) en 1750 a 430 ppmv en 2025. Parte de este CO<sub>2<\/sub> es absorbido y atrapado por los ecosistemas terrestres y marinos, por ejemplo, mediante el crecimiento de los \u00e1rboles o los lechos de plantas marinas. Pero las actividades humanas han alterado el ciclo de C modificando tanto las fuentes como los sumideros. Actualmente, las emisiones de CO<sub>2<\/sub> son de tal magnitud que una parte de este CO<sub>2<\/sub> no se puede secuestrar por las v\u00edas propias del ciclo de C que caracterizan el funcionamiento del planeta Tierra y permanecen en la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>El calentamiento clim\u00e1tico actual est\u00e1 directamente correlacionado con el aumento de los gases de que atrapan el calor en la atmosfera, no \u00fanicamente del CO<sub>2<\/sub> sino que se ha acelerado por las emisiones de \u00f3xido nitroso (N<sub>2<\/sub>O) y el metano (CH<sub>4<\/sub>). El metano posee un efecto invernadero 80 veces superior al del CO<sub>2 <\/sub>aunque afortunadamente su tiempo de residencia en la atm\u00f3sfera es mucho menor. M\u00e1s de un 30% de las emisiones de CH<sub>4 <\/sub>proceden de la producci\u00f3n ganadera cada vez m\u00e1s intensiva y extensiva. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n hay una mayor emisi\u00f3n de CH<sub>4<\/sub> debido al aumento de suelos inundados por mayores extensiones de cultivos de arroz y por descongelaci\u00f3n del permafrost (suelo congelado de la tundra). Es decir, el mismo calentamiento se va retroalimentando y produciendo m\u00e1s y nuevas fuentes de emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero que, aunque puedan ser locales, sus consecuencias son globales. Seg\u00fan datos de 2022, en la Uni\u00f3n Europea las principales fuentes de gases de efecto invernadero son el suministro energ\u00e9tico (27%), el transporte nacional (24%) y la industria (29%). A nivel global, la agricultura, la ganader\u00eda, la deforestaci\u00f3n y los cambios de uso de suelo contribuir\u00edan en un 18%.<\/p>\n<p>Los detractores del calentamiento clim\u00e1tico que niegan su existencia apuntan a que el clima es siempre cambiante y que tal o cual a\u00f1o o periodo del pasado fue m\u00e1s c\u00e1lido que el actual. Estas afirmaciones confunden un concepto tan b\u00e1sico como la diferencia entre el tiempo y el clima. El tiempo es el conjunto de eventos meteorol\u00f3gicos que ocurren en el d\u00eda a d\u00eda, mientras que el clima es c\u00f3mo var\u00eda, qu\u00e9 tendencia sigue, este tiempo a lo largo de los a\u00f1os. Ya podemos empezar a hablar de clima a partir de una serie de al menos 30 a\u00f1os. La ec\u00f3loga Jane Lubchenco, la que fuera directora de la Administraci\u00f3n Nacional Oce\u00e1nica y Atmosf\u00e9rica (NOAA) de Estados Unidos durante el mandato de Barack Obama nos contaba el esfuerzo que tuvo que hacer para hacer entender algo tan sencillo a muchos senadores republicanos ilustrados. El s\u00edmil que utiliz\u00f3 y le funcion\u00f3 en aquellos que hac\u00edan surf era que para saber si la marea sube o baja no es suficiente con observar una ola acerc\u00e1ndose a la costa, sino que hay que observar la llegada de las olas a la l\u00ednea de costa con cierto detenimiento.<\/p>\n<p>Entre los negacionistas del cambio clim\u00e1tico hay tambi\u00e9n una confusi\u00f3n generalizada sobre las escalas temporales a la que ocurren los fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos, sus causas y sus consecuencias. Se confunden diferencias entre el tiempo ecol\u00f3gico, el tiempo evolutivo y el tiempo geol\u00f3gico. Para simplificar, el tiempo ecol\u00f3gico es el periodo en el que transcurre la vida de un organismo y sus descendientes, el tiempo evolutivo abarca varias generaciones en las que se pueden dar cambios gen\u00e9ticos y finalmente el tiempo geol\u00f3gico es aquel en que se dan fen\u00f3menos ambientales que suponen cambios significativos en el relieve del planeta. Son escalas de tiempo que difieren en \u00f3rdenes de magnitud (10<sup>n<\/sup>). Por tanto, las causas que pueden explicar cambios clim\u00e1ticos a escala geol\u00f3gica, normalmente son err\u00f3neos aplicarlos a escalas de tiempo menores.<\/p>\n<figure id=\"attachment_23902\" aria-describedby=\"caption-attachment-23902\" style=\"width: 863px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-23902 \" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/temp1-300x146.jpg\" alt=\"\" width=\"863\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/temp1-300x146.jpg 300w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/temp1-1024x499.jpg 1024w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/temp1-768x374.jpg 768w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/temp1.jpg 1298w\" sizes=\"(max-width: 863px) 100vw, 863px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23902\" class=\"wp-caption-text\">Reconstrucci\u00f3n de temperatura obtenida de estudios dendrocronol\u00f3gicos que documenta diversas fluctuaciones clim\u00e1ticas en el oeste del Mediterr\u00e1neo desde la Edad Media. Tambi\u00e9n se muestran proyecciones futuras seg\u00fan distintos escenarios de emisiones de gases de efecto invernadero. Las anomal\u00edas t\u00e9rmicas se indican en negro. Se muestran 20 actividades volc\u00e1nicas tropicales significativas y los m\u00ednimos solares (franjas verticales amarillas) asociados a anomal\u00edas de enfriamiento (\u00a9 Tejedor et al. 2024).<\/figcaption><\/figure>\n<p>La historia de nuestro planeta abarca 4.600 millones y viene marcada por cambios en el clima. Por supuesto, a lo largo del tiempo geol\u00f3gico, antes de que existiera ning\u00fan hom\u00ednido en la tierra hubo cambios clim\u00e1ticos globales. Desde que aparece nuestra especie el clima ha estado marcado por la sucesi\u00f3n de periodos glaciares (fr\u00edos) e interglaciares (c\u00e1lidos) provocados por los cambios en la distribuci\u00f3n de la insolaci\u00f3n que recibe nuestro planeta y otros procesos de retroalimentaci\u00f3n como el contenido en gases de efecto invernadero en la atm\u00f3sfera, los cambios en la circulaci\u00f3n oce\u00e1nica o el albedo asociado a los casquetes polares. Estos ciclos se producen en escalas de decenas de miles de a\u00f1os y es importante apuntar que en una transici\u00f3n entre un periodo glaciar y uno interglaciar (transici\u00f3n que ocurre a escala de varios cientos de a\u00f1os), el aumento en CO<sub>2<\/sub> atmosf\u00e9rico no supera las 100 ppmv. Lo que est\u00e1 ocurriendo ahora es que la velocidad del cambio es much\u00edsimo m\u00e1s r\u00e1pida que lo que conocemos del pasado. En apenas un siglo el aumento de CO<sub>2<\/sub> atmosf\u00e9rico ha sido 100 veces m\u00e1s r\u00e1pido que el acontecido durante las transiciones de un per\u00edodo glaciar a uno interglaciar. Por tanto, no hace falta \u201cesperar\u201d m\u00e1s para confirmar que lo que estamos viviendo es un cambio clim\u00e1tico mucho m\u00e1s acelerado que los ocurridos a lo largo del tiempo geol\u00f3gico. La evidencia del cambio clim\u00e1tico actual en un tiempo ecol\u00f3gico no es una excusa para desmentirlo, sino al contrario, una certidumbre de la magnitud del mismo.<\/p>\n<p>Tampoco posee base cient\u00edfica negar que la causa del cambio clim\u00e1tico actual sea debida a las actividades humanas. Muchos esc\u00e9pticos ponen como ejemplo de cambio clim\u00e1tico de la Peque\u00f1a Edad de Hielo ocurrido en tres picos a lo largo de los siglos XVI y XIX. Es importante se\u00f1alar que la Peque\u00f1a Edad de Hielo fue un periodo de enfriamiento regional, que afect\u00f3 de forma desigual al hemisferio norte. Durante la Peque\u00f1a Edad de Hielo, las temperaturas medias descendieron de 0.5 a 1\u00baC por debajo de los promedios actuales. Este enfriamiento, aunque parezca irrisorio supuso cambios ambientales y sociales brutales causados por el fr\u00edo y la expansi\u00f3n de \u00e1reas cubiertas de hielo. La p\u00e9rdida de cosechas tuvo efectos devastadores que ocasionaron grandes hambrunas. Los historiadores tambi\u00e9n han descrito que aquel periodo de inestabilidad clim\u00e1tica desencaden\u00f3 cambios en el comercio, conflictos pol\u00edticos y el auge de supersticiones sociales y religiosas. \u00bfSuena actual verdad?.<\/p>\n<p>Probablemente las causas del enfriamiento de la peque\u00f1a Edad de Hielo estuvieron relacionadas con un aumento de la actividad volc\u00e1nica y una disminuci\u00f3n de la actividad solar. \u00bfPodr\u00edamos pensar pues que los eventos volc\u00e1nicos y la actividad solar fueran causas del calentamiento global actual? La respuesta es no. Los tres picos de enfriamiento en la Peque\u00f1a Edad de Hielo coincidieron con una importante actividad volc\u00e1nica. Las erupciones volc\u00e1nicas liberan cenizas y gases a la atm\u00f3sfera, que pueden bloquear la luz y causar un enfriamiento regional. Por tanto, el vulcanismo tendr\u00eda un efecto contrario al calentamiento atmosf\u00e9rico.<\/p>\n<p>Tampoco hay evidencias que la actividad solar sea la causante del aumento de la temperatura global actual. El calentamiento que estamos viviendo en las \u00faltimas d\u00e9cadas es demasiado grande para ser causado por la actividad solar, adem\u00e1s de que no responde a los ciclos bien conocidos de manchas solares y otros fen\u00f3menos que modifican la radiaci\u00f3n que recibimos. Mientras que la temperatura ha aumentado considerablemente, la cantidad de energ\u00eda que recibe la Tierra ha seguido su ciclo natural de periodos de m\u00e1ximos y m\u00ednimos solares regulares cada 11 a\u00f1os con una tendencia anual descendente. Por otro lado, los efectos de la irradiancia solar no solo se detectan en la atm\u00f3sfera, sino que tambi\u00e9n se apreciar\u00edan en la estratosfera, lo cual ahora no est\u00e1 sucediendo. Por lo tanto, es improbable que el sol haya causado el calentamiento global.<\/p>\n<figure id=\"attachment_23904\" aria-describedby=\"caption-attachment-23904\" style=\"width: 565px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-23904 \" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/temp2-300x234.png\" alt=\"\" width=\"565\" height=\"441\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/temp2-300x234.png 300w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/temp2-1024x800.png 1024w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/temp2-768x600.png 768w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/temp2.png 1244w\" sizes=\"(max-width: 565px) 100vw, 565px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23904\" class=\"wp-caption-text\">Comparativa de los cambios de temperatura globales en la superficie terrestre (l\u00ednea roja) y la energ\u00eda solar recibida por la Tierra (l\u00ednea amarilla) en vatios (unidades de energ\u00eda) por metro cuadrado desde 1880. (\u00a9 NASA)<\/figcaption><\/figure>\n<p>El enfriamiento durante la Peque\u00f1a Edad de Hielo fue menor que el calentamiento actual, por tanto, estudiando el pasado deber\u00edamos comprender que la magnitud de la crisis clim\u00e1tica que estamos viviendo conllevar\u00e1 consecuencias ambientales, sociales y econ\u00f3micas de fuerte calado. Es una gran suerte que el avance de la ciencia y la tecnolog\u00eda permite actualmente no solo mostrar unos patrones inequ\u00edvocos de la existencia del cambio clim\u00e1tico y su causa antr\u00f3pica, sino tambi\u00e9n predecir las tendencias de futuro considerando distintos escenarios socioecon\u00f3micos. Como sociedad, deber\u00edamos sacarle ventaja a la informaci\u00f3n que ofrecen los modelos matem\u00e1ticos contrastados por una amplia comunidad cient\u00edfica para que nos gu\u00eden en la toma de decisiones sobre mitigaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico. El escepticismo que muestran algunos ciudadanos ante la evidencia del cambio clim\u00e1tico puede explicarse en parte, por la dificultad que supone para los inexpertos entender la complejidad de estos modelos. Pero dudar de ellos, es tambi\u00e9n fruto del desprestigio a la ciencia y a los cient\u00edficos, muy acusado en ciertos sectores de la sociedad en los que prevalece el recelo a lo desconocido.<\/p>\n<p>En resumen, existe un conocimiento cient\u00edfico emp\u00edrico y robusto que avala que en los \u00faltimos 100 a\u00f1os se ha producido un aumento de temperaturas en la atmosfera de la Tierra a una velocidad inigualable a cualquier otro periodo de calentamiento no solo desde la Edad Media sino dentro del Cuaternario (los \u00faltimos 2,5 Millones de a\u00f1os). Este calentamiento se correlaciona con el aumento de gases de efecto invernadero, la mayor\u00eda de los cuales proceden del uso de combustibles f\u00f3siles. No hay evidencia cient\u00edfica de que el calentamiento global pueda ser explicado por fen\u00f3menos volc\u00e1nicos, cambios en la actividad del sol y a\u00fan menos por cambios en la \u00f3rbita de la Tierra. Este calentamiento viene acompa\u00f1ado de muchas otras alteraciones clim\u00e1ticas que merecer\u00edan de un ensayo aparte. Este cambio clim\u00e1tico de origen antr\u00f3pico est\u00e1 teniendo consecuencias en todos los sectores sociales y econ\u00f3micos. Revertirlo requiere de un cambio en la estrategia del uso de la energ\u00eda tit\u00e1nico y de una adaptaci\u00f3n al cambio que nos requiere ser muy imaginativos para preservar tanto el medio ambiente y la biodiversidad que alberga como el bienestar en la Tierra, el \u00fanico planeta habitable hasta la fecha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Sobre las autoras<\/strong><\/p>\n<p>Montserrat Vil\u00e0. Estaci\u00f3n Biol\u00f3gica de Do\u00f1ana-CSIC y Universidad de Sevilla, Sevilla<\/p>\n<p>Ana Moreno. Instituto Pirenaico de Ecolog\u00eda-CSIC, Zaragoza<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Para saber m\u00e1s: algunas referencias<\/strong><\/p>\n<p>Armstrong McKay, D. I., Staal, A., Abrams, J. F., Winkelmann, R., Sakschewski, B., Loriani, S., Fetzer, I., Cornell, S. E., Rockstr\u00f6m, J., and Lenton, T. M. 2022. Exceeding 1.5\u00b0C global warming could trigger multiple climate tipping points, Science, 377, eabn7950. https:\/\/doi.org\/10.1126\/science.abn7950<br \/>\nCramer, W., Guiot, J., Marini, K. (eds.) 2020. First Mediterranean Assessment Report Union for the Mediterranean, Plan Bleu, UNEP\/MAP, Marseille, France, pp: 59-180, ISBN: 978-2-9577416-0-1<br \/>\nEPICA Community Members 2004. Eight glacial cycles from an Antarctic ice core. Nature 429; 623\u2013628. https:\/\/doi.org\/10.1038\/nature02599<br \/>\nEuropean state of the climate 2024. https:\/\/climate.copernicus.eu\/sites\/default\/files\/custom-uploads\/ESOTC-2024\/press-resources\/ESOTC_Executive_Summary_24.pdf<br \/>\nFriedlingstein P. et al. 2025. Global Carbon Budget 2024. Earth System Science Data 17: 965\u20131039. https:\/\/doi.org\/10.5194\/essd-17-965-2025 https:\/\/essd.copernicus.org\/articles\/17\/965\/2025\/essd-17-965-2025.pdf<br \/>\nIPCC primer Informe 1990. https:\/\/www.ipcc.ch\/site\/assets\/uploads\/2018\/05\/ipcc_90_92_assessments_far_full_report.pdf<br \/>\nMaslin, M. 2019. Cinco falsos mitos sobre el cambio clim\u00e1tico. The Conversation Publicado: 22 septiembre 2019.<br \/>\nRohde, R. 2025. Global Temperature Report for 2024<br \/>\nhttps:\/\/berkeleyearth.org\/global-temperature-report-for-2024\/<br \/>\nSteffen, W., Broadgate, W., Deutsch, L., Gaffney, O., Ludwig, C. 2015. 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