{"id":24578,"date":"2026-01-20T07:06:55","date_gmt":"2026-01-20T06:06:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/?p=24578"},"modified":"2026-01-09T10:07:35","modified_gmt":"2026-01-09T09:07:35","slug":"la-edad-de-la-tierra-i-dataciones-teologicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/?p=24578","title":{"rendered":"La edad de la Tierra (I): dataciones teol\u00f3gicas"},"content":{"rendered":"<p>La historia de la ciencia no s\u00f3lo enriquece el propio conocimiento cient\u00edfico, sino que tambi\u00e9n ilumina aspectos muy interesantes de la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Por ejemplo, consideremos la siguiente pregunta: \u00bfqu\u00e9 edad tiene la Tierra? Hoy podemos contestarla con bastante precisi\u00f3n: unos 4.500 millones de a\u00f1os (por ponerlo en n\u00famero redondos), y esa dataci\u00f3n se basa en la transformaci\u00f3n de uranio en plomo en fragmentos de meteorito que se remontan al periodo de formaci\u00f3n del sistema solar. Sin embargo, si tenemos en cuenta c\u00f3mo ha ido cambiando la respuesta que la ciencia ha dado a esa pregunta a lo largo de la historia, obtendremos una imagen mucho m\u00e1s rica que llega incluso a iluminar aspectos de nuestra condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Empecemos reconociendo que esa cuesti\u00f3n , \u00bfcu\u00e1l es la edad de la Tierra?, <span style=\"font-size: 16px;\">ha sido endiabladamente dif\u00edcil de resolver, a pesar de su <\/span><span style=\"font-size: 16px; font-style: normal; font-weight: 400;\">aparente inocencia<\/span><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24579\" aria-describedby=\"caption-attachment-24579\" style=\"width: 152px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-24579\" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/James_Ussher-249x300.jpg\" alt=\"\" width=\"152\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/James_Ussher-249x300.jpg 249w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/James_Ussher-851x1024.jpg 851w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/James_Ussher-768x924.jpg 768w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/James_Ussher.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 152px) 100vw, 152px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24579\" class=\"wp-caption-text\">James Ussher<\/figcaption><\/figure>\n<p>Tanto que, hasta fechas tan recientes como el siglo XVII, la respuesta era m\u00e1s teol\u00f3gica que cient\u00edfica. As\u00ed, uno de los c\u00e1lculos sobre la edad de la Tierra m\u00e1s c\u00e9lebres y sorprendentes, por su aparente precisi\u00f3n, fue propuesto por James Ussher (1581-1656), arzobispo anglicano de Armagh y Primado de Irlanda. Donde pudo, sum\u00f3 cuidadosamente la duraci\u00f3n de las sagas b\u00edblicas del Antiguo Testamento, y, donde no, us\u00f3 otras cronolog\u00edas y argumentos simb\u00f3licos y escatol\u00f3gicos; despu\u00e9s de lo cual Ussher concluy\u00f3 que el mundo hab\u00eda sido creado el 23 de octubre del a\u00f1o 4004 a.C. al mediod\u00eda \u2013la fecha corresponde al calendario Juliano todav\u00eda en uso en Gran Breta\u00f1a en el siglo XVII\u2013. Los detalles de sus c\u00f3mputos los public\u00f3 en 1650 en un grueso volumen titulado <em>Anales del Antiguo Testamento.<\/em> La celebridad del c\u00e1lculo de Ussher seguramente se deba a que fue incluido en algunas ediciones de la influyente Biblia del rey Jacobo \u2013todav\u00eda hoy, de hecho, se incluye como informaci\u00f3n adicional en algunas Biblias fundamentalistas\u2013, y a la indudable vis c\u00f3mica que tiene su predicci\u00f3n. No le extra\u00f1ar\u00e1 al lector que la precisi\u00f3n de Ussher haya sido y seguir\u00e1 siendo durante bastante tiempo objeto de mofa.<\/p>\n<p><figure id=\"attachment_2213\" aria-describedby=\"caption-attachment-2213\" style=\"width: 137px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-2213\" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/20Newton1689-218x300.jpg\" alt=\"\" width=\"137\" height=\"189\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/20Newton1689-218x300.jpg 218w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/20Newton1689.jpg 407w\" sizes=\"(max-width: 137px) 100vw, 137px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2213\" class=\"wp-caption-text\">Isaac Newton<\/figcaption><\/figure> <figure id=\"attachment_1196\" aria-describedby=\"caption-attachment-1196\" style=\"width: 127px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-1196\" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Kepler-218x300.jpg\" alt=\"\" width=\"127\" height=\"175\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Kepler-218x300.jpg 218w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Kepler-768x1055.jpg 768w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Kepler-746x1024.jpg 746w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Kepler.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 127px) 100vw, 127px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1196\" class=\"wp-caption-text\">Johannes Kepler<\/figcaption><\/figure><\/p>\n<p>Los c\u00e1lculos cronol\u00f3gicos de Ussher entran dentro de una tradici\u00f3n que incluye al enciclopedista ingl\u00e9s Beda el Venerable (672-735), o a cient\u00edficos de la talla de Johannes Kepler e incluso a Isaac Newton, cuyas estimaciones sit\u00faan la creaci\u00f3n del mundo hacia el 4000 a.C. Newton se vio obligado a publicar sus estudios sobre el tema cuando, en 1716, la princesa de Gales le solicit\u00f3 una copia de sus cronolog\u00edas sobre los reinos del Antiguo Testamento. La petici\u00f3n real le puso en un compromiso: antes de dar a conocer sus estudios necesitaba depurarlos de posibles aseveraciones arrianas. Newton opt\u00f3 por entregarle s\u00f3lo un bosquejo, que acab\u00f3 public\u00e1ndose. El extracto recibi\u00f3 cr\u00edticas severas, sobre todo en Francia, por lo que Newton decidi\u00f3, como contestaci\u00f3n, publicar el tratado completo. En eso estaba cuando muri\u00f3 en marzo de 1727; el manuscrito \u00edntegro se public\u00f3 p\u00f3stumamente en 1728. En la <em>Cronolog\u00eda<\/em>, Newton defendi\u00f3 que la Biblia es la m\u00e1s fiable y antigua fuente hist\u00f3rica que poseemos, mejor por tanto que las fuentes griegas, fenicias, babil\u00f3nicas y egipcias; para datar determinados acontecimientos b\u00edblicos, Newton utiliz\u00f3 sus conocimientos cient\u00edficos, ayud\u00e1ndose, por ejemplo, de efem\u00e9rides de eclipses y cometas. Tanto Ussher como Newton fueron antipapistas. En el caso de Newton, uno de los mayores que haya habido nunca en Inglaterra \u2013que ya es decir\u2013; as\u00ed, encontramos en sus manuscritos teol\u00f3gicos algunas de las m\u00e1s duras diatribas contra la Iglesia cat\u00f3lica jam\u00e1s escritas: \u00abId\u00f3latra\u00bb, \u00abblasfema\u00bb, \u00abfornicadora espiritual\u00bb, \u00abadoradora de indignos y despreciables plebeyos en sus podridas reliquias\u00bb, son algunas de las lindezas que Newton le dedic\u00f3. En 1626 Ussher escrib\u00eda sobre los cat\u00f3licos: \u00abLa religi\u00f3n de los papistas es supersticiosa e id\u00f3latra. Su fe y doctrina equivocada y her\u00e9tica. Su Iglesia ap\u00f3stata. De manera que ser tolerantes con ellos o consentir que puedan ejercer libremente su religi\u00f3n es un grave pecado\u00bb. A pesar de lo cual Ussher era considerado un moderado. Y probablemente lo fuera, a la manera en que se pod\u00eda ser moderado en la turbulenta \u00e9poca de la guerra civil inglesa, donde Ussher fue una figura pol\u00edtica. Por orden del rey Carlos I, tuvo que mediar con los cat\u00f3licos irlandeses durante su revuelta de 1641; y cuando al a\u00f1o siguiente estall\u00f3 la guerra civil, su car\u00e1cter moderado le situ\u00f3 a medio camino entre los m\u00e1s puritanos parlamentarios y los leales al rey. Tuvo que decantarse por el rey, pero supo maniobrar cuando la derrota de este empez\u00f3 a consumarse y consigui\u00f3 la protecci\u00f3n de la condesa de Peterborough. Desde los tejados de la casa de la condesa en Londres asisti\u00f3 a la ejecuci\u00f3n del rey, y las cr\u00f3nicas aseguran que se desmay\u00f3 cuando el hacha ca\u00eda. A pesar de sus devaneos mon\u00e1rquicos, Oliver Cromwell orden\u00f3 para Ussher un funeral de estado cuando muri\u00f3 en 1656 y, como Newton, est\u00e1 enterrado en la Abad\u00eda de Westminster.<\/p>\n<figure id=\"attachment_24580\" aria-describedby=\"caption-attachment-24580\" style=\"width: 145px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-24580 \" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/SacredTheoryEarth.jpg\" alt=\"\" width=\"145\" height=\"225\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24580\" class=\"wp-caption-text\">Portada de The sacred theory of the Earth, 1691, de Thomas Burnett<\/figcaption><\/figure>\n<p>Newton tambi\u00e9n intercambi\u00f3 correspondencia con Thomas Burnet (1635-1715), autor de <em>Teor\u00eda sagrada de la Tierra,<\/em> donde defend\u00eda que la faz del planeta hab\u00eda sido modelada por el diluvio universal y donde estimaba, en la l\u00ednea de Ussher, una antig\u00fcedad para la Tierra en torno a 6.000 a\u00f1os. Aunque elogi\u00f3 el libro de Burnet, Newton no estaba de acuerdo con el papel primordial del diluvio y plante\u00f3 una idea interesante sobre la cronolog\u00eda: Dios cre\u00f3 la Tierra el primer d\u00eda, pero la dot\u00f3 de un movimiento de rotaci\u00f3n much\u00edsimo m\u00e1s lento que ahora, y por tanto los d\u00edas siguientes pudieron ser de una extensi\u00f3n temporal enorme. A Burnet no le gust\u00f3 la idea, entre otras razones, porque no entend\u00eda c\u00f3mo luego la rotaci\u00f3n de la Tierra se aceler\u00f3 tanto; adem\u00e1s: \u00abSi los d\u00edas eran tan largos, qu\u00e9 tristes ser\u00edan las noches\u00bb, le respondi\u00f3 con melancol\u00eda a Newton. La primera objeci\u00f3n de Burnet no preocup\u00f3 nunca a Newton, quien daba por hecha la intervenci\u00f3n de tanto en tanto de Dios en el universo para evitar su colapso, como un relojero que tuviera de vez en cuando que ajustar su reloj, y as\u00ed lo expuso impl\u00edcitamente en la <em>\u00d3ptica;<\/em> esto le vali\u00f3 un severo tir\u00f3n de orejas del siempre atento Leibniz: \u00abEl se\u00f1or Newton y sus seguidores tienen tambi\u00e9n una opini\u00f3n muy graciosa acerca de la obra de Dios. Seg\u00fan ellos, Dios tiene necesidad de poner a punto de vez en cuando su reloj. De otro modo dejar\u00eda de moverse. Esta m\u00e1quina de Dios es tambi\u00e9n tan imperfecta que est\u00e1 obligado a ponerla en orden de vez en cuando por medio de una ayuda extraordinaria, e, incluso, a repararla, como har\u00eda un relojero con su obra\u00bb. La cuesti\u00f3n de las largas noches tristes tampoco supon\u00eda problema para Newton: \u00abY por qu\u00e9 no podr\u00edan las aves y los peces soportar una noche tan larga, si en Groenlandia estos y otros animales soportan muchas\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_24581\" aria-describedby=\"caption-attachment-24581\" style=\"width: 137px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-24581\" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/William_Buckland-244x300.jpg\" alt=\"\" width=\"137\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/William_Buckland-244x300.jpg 244w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/William_Buckland.jpg 330w\" sizes=\"(max-width: 137px) 100vw, 137px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24581\" class=\"wp-caption-text\">William Buckland<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pero, para los que defend\u00edan una visi\u00f3n b\u00edblica de los tiempos, lo de los largos d\u00edas iniciales de la creaci\u00f3n supon\u00eda una buena soluci\u00f3n para alargar la edad de la Tierra. Y as\u00ed lo explic\u00f3 el pastor anglicano y catedr\u00e1tico de Oxford William Buckland (1784-1856), quien razon\u00f3 que la Tierra fue creada no el primer d\u00eda, sino \u00aben el principio\u00bb, y que ese principio pudo haber durado una enorme cantidad de a\u00f1os. Buckland fue el primer naturalista que trat\u00f3 el hallazgo de huesos de dinosaurio desde la perspectiva de la geolog\u00eda y la paleontolog\u00eda, que nacieron como ciencias, en el sentido moderno del t\u00e9rmino, a finales del siglo XVIII. Buckland fue un perfeccionista singular; en la descripci\u00f3n de un ictiosauro dedic\u00f3 toda una secci\u00f3n a describir como podr\u00edan haber sido parte de sus intestinos, infiriendo la forma a partir de las heces f\u00f3siles del animal: \u00abY lo hizo \u2013escribi\u00f3 Stephen Jay Gould\u2013,\u00a0 deleit\u00e1ndose en la prueba del inmenso cuidado y la atenci\u00f3n al detalle con que Dios cre\u00f3 el mundo, incluso en aquellas estructuras que aun siendo perecederas no dejan de ser importantes\u00bb.<\/p>\n<p>Buckland ha pasado a la historia por el interminable cat\u00e1logo de excentricidades que adornaron su biograf\u00eda. De entre ellas cabe destacar su pasi\u00f3n por comer variado. Buckland elev\u00f3 esta m\u00e1xima de la culinaria moderna a acto de fe, y a lo largo de su vida procur\u00f3 probar todo bicho viviente que se pusiera a tiro: serpientes, \u00e1guilas, primates, h\u00e1mster, cocodrilos o topillos \u2013hasta lleg\u00f3 a degustar parte del coraz\u00f3n momificado de Luis XIV, el todopoderoso rey sol de Francia\u2013. Y no es que todo le supiera bien, pues, por ejemplo, encontraba repugnantes los topillos, pero, \u00bfqui\u00e9n dijo que hacer avanzar la ciencia fuera tarea agradable?<\/p>\n<p>Para alguien delicado de est\u00f3mago como Charles Darwin, lidiar con Buckland no debi\u00f3 ser plato de gusto: \u00abAunque es un hombre de buena naturaleza y muy buen humor \u2013dijo de \u00e9l\u2013, me resulta vulgar y casi grosero. Siempre se mov\u00eda por un deseo de notoriedad, que muchas veces le hac\u00eda actuar como un buf\u00f3n, m\u00e1s que por amor a la ciencia\u00bb.<\/p>\n<p>Dejamos para la segunda y tercera partes de esta entrada, los c\u00e1lculos m\u00e1s cient\u00edficos sobre la edad de la Tierra que se hicieron a partir del siglo XIX.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Antonio J. Dur\u00e1n, <em>El universo sobre nosotros,<\/em> Cr\u00edtica, Barcelona, 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de la ciencia no s\u00f3lo enriquece el propio conocimiento cient\u00edfico, sino que tambi\u00e9n ilumina aspectos muy interesantes de la condici\u00f3n humana. Por ejemplo, consideremos la siguiente pregunta: \u00bfqu\u00e9 edad tiene la Tierra? 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