{"id":24979,"date":"2026-04-14T07:01:35","date_gmt":"2026-04-14T05:01:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/?p=24979"},"modified":"2026-04-14T19:19:21","modified_gmt":"2026-04-14T17:19:21","slug":"la-transicion-energetica-en-espana-ante-el-reto-de-la-seguridad-de-abastecimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/?p=24979","title":{"rendered":"La transici\u00f3n energ\u00e9tica en Espa\u00f1a ante el reto de la seguridad de abastecimiento"},"content":{"rendered":"<p><strong>1. Marco general del an\u00e1lisis<\/strong><\/p>\n<p>La seguridad de suministro ha dejado de ser una preocupaci\u00f3n latente para convertirse de nuevo en una cuesti\u00f3n central de pol\u00edtica energ\u00e9tica. El conflicto con Ir\u00e1n desencadenado por Israel y Estados Unidos y la consiguiente disrupci\u00f3n de los mercados energ\u00e9ticos derivada de la alteraci\u00f3n del tr\u00e1nsito por el Estrecho de Ormuz han devuelto al primer plano una evidencia que Europa conoce bien desde los \u00faltimos a\u00f1os: cuando el acceso a los combustibles se ve amenazado, no solo suben los precios, sino que se debilitan la competitividad, la estabilidad econ\u00f3mica y la autonom\u00eda estrat\u00e9gica. La propia Comisi\u00f3n Europea situ\u00f3 esta cuesti\u00f3n en el centro de REPowerEU al vincular expl\u00edcitamente la transici\u00f3n energ\u00e9tica con la reducci\u00f3n de la dependencia de combustibles f\u00f3siles importados.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Espa\u00f1a no es ajena a ese riesgo. Aunque el debate energ\u00e9tico nacional suele centrarse en el avance de las energ\u00edas renovables y en la reducci\u00f3n de emisiones de CO<sub>2<\/sub>, el contexto geopol\u00edtico obliga a formular una pregunta previa: hasta qu\u00e9 punto nuestro sistema energ\u00e9tico ha mejorado realmente su seguridad de suministro y su independencia exterior. Esa es la cuesti\u00f3n de fondo, y tambi\u00e9n el prop\u00f3sito de la primera parte de este an\u00e1lisis: examinar c\u00f3mo ha evolucionado la estructura de la energ\u00eda primaria y de la producci\u00f3n el\u00e9ctrica en Espa\u00f1a para comprobar si la transici\u00f3n en curso est\u00e1 reduciendo de verdad nuestra exposici\u00f3n a los combustibles f\u00f3siles importados o si, por el contrario, seguimos apoy\u00e1ndonos en ellos mucho m\u00e1s de lo que a veces se da por supuesto.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 En la segunda parte de esta contribuci\u00f3n se analiza el papel de las energ\u00edas renovables no solo como instrumento de reducci\u00f3n de emisiones de CO\u2082 f\u00f3sil, sino tambi\u00e9n como herramienta de seguridad de abastecimiento e independencia energ\u00e9tica, tanto mediante electrificaci\u00f3n directa como indirecta. Asimismo, se examinan los l\u00edmites t\u00e9cnicos, econ\u00f3micos y regulatorios que condicionan la velocidad del proceso y obligan a contemplar la transici\u00f3n como un cambio gradual, no exento de costes y tensiones sobre la competitividad de la econom\u00eda europea y espa\u00f1ola.<\/p>\n<p><strong>2. Hist\u00f3rico del consumo de energ\u00eda primaria en Espa\u00f1a <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La evoluci\u00f3n de la estructura del consumo de energ\u00eda primaria en Espa\u00f1a refleja cambios apreciables, pero no una transformaci\u00f3n de fondo. A mediados de los noventa, el sistema descansaba de forma muy mayoritaria sobre los combustibles f\u00f3siles: en 1995 el consumo de energ\u00eda primaria ascend\u00eda a 102,7 Mtep, con claro predominio del petr\u00f3leo, un peso muy relevante del carb\u00f3n y un gas natural en fase de expansi\u00f3n. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, en 2005, el consumo total hab\u00eda subido hasta 145,1 Mtep y el patr\u00f3n f\u00f3sil no solo persist\u00eda, sino que se hab\u00eda reforzado: el petr\u00f3leo alcanzaba 71,8 Mtep, el gas natural 29,1 y el carb\u00f3n 21,2. Si se agrupan estas tres fuentes, los f\u00f3siles representaban entonces casi el 84% de la energ\u00eda primaria consumida en Espa\u00f1a. El grado de autoabastecimiento de energ\u00eda primaria era en esa fecha del 21% aproximadamente<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> con producci\u00f3n nacional pr\u00e1cticamente nula de petr\u00f3leo y gas natural.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0En 2015 el consumo total se hab\u00eda reducido hasta 123,5 Mtep y el mix mostraba ya una presencia renovable bastante m\u00e1s visible. Aun as\u00ed, el sistema segu\u00eda siendo claramente f\u00f3sil: petr\u00f3leo, gas y carb\u00f3n sumaban en torno a las tres cuartas partes de la energ\u00eda primaria. La dependencia energ\u00e9tica de Espa\u00f1a<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, seg\u00fan datos oficiales, era del 73% aproximadamente<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, lo que indica que el avance renovable todav\u00eda no se traduc\u00eda en una transformaci\u00f3n profunda del patr\u00f3n de abastecimiento.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 2024, el consumo total de energ\u00eda primaria se reduce ligeramente hasta 117,7 Mtep.\u00a0 El petr\u00f3leo aport\u00f3 54,8 Mtep y el gas natural 24,1, con presencia m\u00ednima del carb\u00f3n. En conjunto, la energ\u00eda f\u00f3sil supuso el 69% del total, mientras que las fuentes renovables aportaron un 19 % y la nuclear en torno al 12%. La dependencia energ\u00e9tica se situ\u00f3 en el 68% en 2024, mejora apreciable respecto de a\u00f1os anteriores, aunque todav\u00eda compatible con una elevada vulnerabilidad exterior. Cabe a\u00f1adir una inferencia: esta ratio oficial sugiere que, a efectos metodol\u00f3gicos, la contribuci\u00f3n nuclear no se imputa como dependencia exterior en el mismo sentido que el petr\u00f3leo, el gas natural o el carb\u00f3n importados<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4], [5]<\/a>.\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La conclusi\u00f3n es clara: la estructura energ\u00e9tica espa\u00f1ola se encuentra en un proceso intenso de incorporaci\u00f3n de renovables, pero contin\u00faa manteniendo una base f\u00f3sil muy relevante y un grado notable de dependencia de terceros para su abastecimiento energ\u00e9tico, como muestra la Figura 1.<\/p>\n<figure id=\"attachment_24981\" aria-describedby=\"caption-attachment-24981\" style=\"width: 548px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-24981 \" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica1-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"548\" height=\"309\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica1-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica1-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica1-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica1-2048x1152.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 548px) 100vw, 548px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24981\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Evoluci\u00f3n de la dependencia energ\u00e9tica de Espa\u00f1a\u00a0<\/figcaption><\/figure>\n<p>El examen del consumo de energ\u00eda primaria f\u00f3sil en t\u00e9rminos absolutos se muestra en la Figura 2. Espa\u00f1a emplea hoy una cantidad de petr\u00f3leo muy similar a la de hace treinta a\u00f1os y de gas natural comparable a la de hace una d\u00e9cada, lo que confirma la persistencia de una base f\u00f3sil relevante por el peso del transporte y de ciertos usos industriales y no energ\u00e9ticos. Ahora bien, esta comparativa debe interpretarse con matices, pues en este mismo per\u00edodo han aumentado de forma apreciable tanto la \u00a0poblaci\u00f3n como el PIB, de modo que las intensidades energ\u00e9ticas se han reducido consiguientemente. Ello es sin duda un elemento positivo, pero no altera la conclusi\u00f3n de fondo: en t\u00e9rminos absolutos el petr\u00f3leo y el gas natural siguen ocupando una posici\u00f3n relevante en el sistema energ\u00e9tico espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hay datos publicados por el MITECO a la fecha para 2025. No obstante, los datos de Red El\u00e9ctrica muestran que la producci\u00f3n de electricidad con ciclos combinados aument\u00f3 un 28% respecto a 2024<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[6]<\/a> y que su cuota en el mix alcanz\u00f3 el 16,8%, por lo que es cabe esperar que el consumo de gas natural en 2025 se incremente consiguientemente, ello derivado del modo reforzado de operaci\u00f3n del sistema el\u00e9ctrico impuesto por Red El\u00e9ctrica de Espa\u00f1a a ra\u00edz del incidente del pasado 28 de abril de 2025.<\/p>\n<figure id=\"attachment_24982\" aria-describedby=\"caption-attachment-24982\" style=\"width: 534px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-24982 \" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica2-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"534\" height=\"301\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica2-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica2-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica2-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica2-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica2-2048x1152.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 534px) 100vw, 534px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24982\" class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Evoluci\u00f3n del consumo de energ\u00eda primaria f\u00f3sil en t\u00e9rminos absolutos<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<span style=\"font-size: 16px;\">Estos son, en resumen, los rasgos m\u00e1s importantes del per\u00edodo analizado. Espa\u00f1a ha avanzado en incorporaci\u00f3n de renovables y ha reducido de forma apreciable el peso del carb\u00f3n, pero no ha dejado atr\u00e1s una base energ\u00e9tica global estructuralmente f\u00f3sil. Por eso, cuando se analiza la transici\u00f3n energ\u00e9tica desde la perspectiva de la energ\u00eda primaria \u2014y no desde la de la electricidad\u2014 el balance obliga a ser m\u00e1s prudentes. El cambio existe, pero la persistencia f\u00f3sil sigue siendo determinante y mantiene abierta la cuesti\u00f3n de fondo: hasta qu\u00e9 punto ha mejorado realmente nuestra seguridad de abastecimiento y nuestra autonom\u00eda energ\u00e9tica. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>3. La transformaci\u00f3n del sistema el\u00e9ctrico espa\u00f1ol<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0La evoluci\u00f3n del sistema el\u00e9ctrico espa\u00f1ol s\u00ed permite hablar, a diferencia de lo que ocurre con la energ\u00eda primaria, de una transformaci\u00f3n profunda. En 1995 la generaci\u00f3n peninsular respond\u00eda todav\u00eda a un esquema esencialmente convencional: 146 TWh de producci\u00f3n bruta, de los que el 44% proced\u00eda de carb\u00f3n, 38% de nuclear y 15% de la hidr\u00e1ulica. La aportaci\u00f3n renovable era, por tanto, casi exclusivamente hidr\u00e1ulica y el sistema descansaba sobre un n\u00facleo muy claramente t\u00e9rmico y nuclear.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0En 2005 el sistema hab\u00eda crecido apreciablemente, pero segu\u00eda todav\u00eda en una fase intermedia de transici\u00f3n. La generaci\u00f3n peninsular alcanz\u00f3 aproximadamente 269 TWh y mostraba ya dos cambios de gran importancia: la r\u00e1pida entrada del gas natural, con el 19% generado en ciclos combinados, y el avance de las energ\u00edas renovables, impulsadas sobre todo por la e\u00f3lica, que aport\u00f3 un 8%. La transici\u00f3n el\u00e9ctrica hab\u00eda comenzado con claridad, pero el sistema segu\u00eda descansando en una combinaci\u00f3n dominada por tecnolog\u00edas convencionales, con un peso todav\u00eda muy relevante de la nuclear, el carb\u00f3n y el gas<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Diez a\u00f1os despu\u00e9s, en 2015, el cambio era ya mucho m\u00e1s visible. La generaci\u00f3n peninsular permaneci\u00f3 estable en 268 TWh, pero la contribuci\u00f3n renovable se hab\u00eda incrementado hasta un 19% de e\u00f3lica, 3% de solar fotovoltaica, 2% de solar termoel\u00e9ctrica, adem\u00e1s de algo m\u00e1s de un 11% de hidr\u00e1ulica. En conjunto, las tecnolog\u00edas renovables superaron los 96 TWh, esto es, en torno a un tercio de la generaci\u00f3n. Aun as\u00ed, 2015 muestra bien que la transici\u00f3n el\u00e9ctrica ten\u00eda a\u00fan camino por recorrer, pues la nuclear y el carb\u00f3n segu\u00edan aportando aproximadamente el 20% cada una y el ciclo combinado un 11%. \u00a0La inferencia es clara: el avance renovable era ya estructural, pero segu\u00eda coexistiendo con una base convencional todav\u00eda muy relevante<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 2024 por el contrario, el cambio resulta ya inequ\u00edvoco. Red El\u00e9ctrica cifra la generaci\u00f3n renovable en 149 TWh, equivalentes al 56,8% del mix el\u00e9ctrico nacional, el valor m\u00e1s alto registrado hasta la fecha. La e\u00f3lica lider\u00f3 la estructura de generaci\u00f3n con el 23%, seguida por la nuclear con el 20%, la solar fotovoltaica con el 17%, el ciclo combinado con algo m\u00e1s del 13,6% y la hidr\u00e1ulica con el 13% aproximadamente. Adem\u00e1s, el 76,8% de toda la electricidad generada en Espa\u00f1a en 2024 fue libre de emisiones directas. Si en el an\u00e1lisis del consumo de energ\u00eda primaria se conclu\u00eda un suelo significativo del recurso f\u00f3sil, aqu\u00ed el an\u00e1lisis se traduce en una afirmaci\u00f3n rotunda: el sistema el\u00e9ctrico espa\u00f1ol ha sido profundamente transformado por la entrada de las energ\u00edas renovables. La Figura 3 ilustra de forma simplificada el proceso descrito.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_24983\" aria-describedby=\"caption-attachment-24983\" style=\"width: 508px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-24983 \" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica3-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"508\" height=\"286\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica3-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica3-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica3-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica3-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica3-2048x1152.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 508px) 100vw, 508px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24983\" class=\"wp-caption-text\">Figura 3. Producci\u00f3n el\u00e9ctrica y contribuci\u00f3n por fuentes agrupadas<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00a0Esta transformaci\u00f3n tiene una segunda lectura que conviene destacar. El r\u00e1pido aumento del peso renovable hace m\u00e1s complejas las exigencias t\u00e9cnicas del sistema, que requiere m\u00e1s supervisi\u00f3n, m\u00e1s capacidad de control, m\u00e1s flexibilidad y una arquitectura t\u00e9cnica m\u00e1s robusta.\u00a0 Por consiguiente, la idea de fondo es que la electrificaci\u00f3n renovable ha cambiado de manera muy profunda el sistema el\u00e9ctrico espa\u00f1ol, que solo puede consolidarse de forma segura si el despliegue de generaci\u00f3n va acompa\u00f1ado por una adaptaci\u00f3n paralela de redes, servicios de ajuste, control de tensi\u00f3n, almacenamiento y operaci\u00f3n del sistema.<\/p>\n<p><strong>4. Renovables, electrificaci\u00f3n y autonom\u00eda energ\u00e9tica<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La expansi\u00f3n de las energ\u00edas renovables no debe presentarse \u00fanicamente como un instrumento de reducci\u00f3n de emisiones de CO\u2082 f\u00f3sil. Debe entenderse tambi\u00e9n como una herramienta para incrementar la seguridad de abastecimiento y la independencia energ\u00e9tica. All\u00ed donde la electrificaci\u00f3n directa es t\u00e9cnicamente posible y razonable \u2014en usos el\u00e9ctricos finales, climatizaci\u00f3n y determinados procesos industriales\u2014 cada MWh renovable permite sustituir combustibles f\u00f3siles importados por electricidad producida internamente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y all\u00ed donde la electrificaci\u00f3n directa no basta, esa misma electricidad puede alimentar la producci\u00f3n de hidr\u00f3geno y de sus derivados, capaces de sustituir gas natural, productos petrol\u00edferos o materias primas f\u00f3siles importadas, en lo que se denomina electrificaci\u00f3n indirecta. En este contexto el papel de los RFNBO (Renewable Fuels of Non Biological Origin) es absolutamente esencial, como muestra la Figura 4. Desde esta perspectiva, el recurso a renovables no solo descarboniza y desfosiliza: tambi\u00e9n reduce exposici\u00f3n exterior y vulnerabilidad geopol\u00edtica, en l\u00ednea con la l\u00f3gica estrat\u00e9gica de la citada comunicaci\u00f3n REPowerEU.<\/p>\n<figure id=\"attachment_24988\" aria-describedby=\"caption-attachment-24988\" style=\"width: 589px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-24988 \" src=\"http:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica4-300x160.jpg\" alt=\"\" width=\"589\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica4-300x160.jpg 300w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica4-1024x546.jpg 1024w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica4-768x410.jpg 768w, https:\/\/www.rasc.es\/blogacademia\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TransEnergetica4.jpg 1108w\" sizes=\"(max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24988\" class=\"wp-caption-text\">Figura 4. La electrificaci\u00f3n indirecta: de la electricidad renovable a los RFNBO<\/figcaption><\/figure>\n<p>Conviene a\u00f1adir, sin dar a esta cuesti\u00f3n un protagonismo excesivo, que el marco europeo reconoce tambi\u00e9n un papel al hidr\u00f3geno y a los combustibles bajos en carbono cuando acreditan las reducciones de emisiones exigidas, id\u00e9nticas a las requeridas para los RFNBO. En la pr\u00e1ctica, ese umbral puede alcanzarse con electricidad de muy baja huella de carbono y, por tanto, tambi\u00e9n en sistemas en los que la generaci\u00f3n nuclear tiene un peso relevante. Al mismo tiempo, la regulaci\u00f3n europea mantiene abierta una cuesti\u00f3n adicional de inter\u00e9s: la Comisi\u00f3n ha previsto un trabajo espec\u00edfico para evaluar v\u00edas alternativas de reconocimiento de la electricidad baja en carbono procedente de centrales nucleares, con consulta p\u00fablica antes del 30 de junio de 2026 y una evaluaci\u00f3n posterior antes del 1 de julio de 2028<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La idea central sigue siendo, por tanto, que tanto la electrificaci\u00f3n directa como la indirecta refuerzan el valor estrat\u00e9gico de la electricidad baja en carbono, reduciendo simult\u00e1neamente emisiones, dependencia exterior y riesgo geopol\u00edtico.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La v\u00eda descrita solo podr\u00e1 desplegarse a la escala necesaria si el marco regulatorio europeo gana en simplicidad y pragmatismo. Precisamente ese es el n\u00facleo del manifiesto conjunto impulsado por Europex junto con organizaciones como Eurogas y Ammonia Europe, que reclama ajustes regulatorios para acelerar el mercado del hidr\u00f3geno y de sus derivados y convertir esa ambici\u00f3n en despliegue real<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>5. Una transici\u00f3n necesaria, pero lenta y costosa<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La mejora del autoabastecimiento energ\u00e9tico mediante electrificaci\u00f3n directa, hidr\u00f3geno renovable, combustibles sint\u00e9ticos o vectores bajos en carbono no puede plantearse como un proceso inmediato ni r\u00e1pido. No se trata solo de instalar m\u00e1s generaci\u00f3n renovable: exige redes, almacenamiento, flexibilidad, electrificaci\u00f3n de consumos, electrolizadores, infraestructuras de CO\u2082, procesos de conversi\u00f3n adaptados, nuevas cadenas log\u00edsticas y marcos regulatorios operativos. La Comisi\u00f3n Europea ha reconocido que la industria europea afronta esta transici\u00f3n en un contexto de altos costes de la energ\u00eda (m\u00e1s all\u00e1 de las coyunturas derivadas de conflictos b\u00e9licos), fuerte competencia global y necesidad de acelerar inversiones, flexibilidad y permisos, mientras que su paquete sobre redes parte precisamente de que las infraestructuras actuales constituyen uno de los cuellos de botella para integrar m\u00e1s renovables y reducir la dependencia f\u00f3sil.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ello significa que la dependencia exterior no va a desaparecer a corto plazo. Durante varios decenios seguir\u00e1 siendo necesario convivir con niveles significativos de importaci\u00f3n de petr\u00f3leo y derivados, gas natural y, en su caso, materias primas energ\u00e9ticas intermedias, porque el cambio tecnol\u00f3gico y de infraestructuras no puede desplegarse al ritmo que ser\u00eda deseable, por razones regulatorias, t\u00e9cnicas y econ\u00f3micas. En el caso del hidr\u00f3geno, la dificultad de escala es particularmente visible en Europa. El <em>Clean Hydrogen Monitor 2025<\/em> muestra que el despliegue avanza, pero sigue lejos de la escala necesaria: la capacidad instalada de electrolisis alcanz\u00f3 571 MW y, aun as\u00ed, en 2030 solo podr\u00eda cubrirse alrededor del 60% de la demanda regulatoria prevista<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A ello se a\u00f1ade un segundo elemento, igualmente importante: en el proceso de sustituci\u00f3n gradual de los combustibles f\u00f3siles por hidr\u00f3geno renovable y combustibles sint\u00e9ticos, los sectores afectados han de recorrer inevitablemente una curva de aprendizaje, lo que supondr\u00e1 una reducci\u00f3n de costes mediante econom\u00edas de escala y learning-by-doing. Pero en las fases iniciales los costes son superiores a los de las alternativas f\u00f3siles consolidadas. De hecho, ACER se\u00f1ala en su informe de 2025 sobre el mercado europeo del hidr\u00f3geno que el coste medio del hidr\u00f3geno renovable que cumpla criterios RFNBO se sit\u00faa en torno a 8 \u20ac\/kg, aproximadamente cuatro veces por encima del hidr\u00f3geno f\u00f3sil, lo que confirma que la transici\u00f3n hacia nuevos vectores energ\u00e9ticos exigir\u00e1 tiempo, escala y un marco regulatorio m\u00e1s eficaz y menos restrictivo<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La implicaci\u00f3n econ\u00f3mica es evidente. La transici\u00f3n energ\u00e9tica es cara y, en su fase de despliegue, puede traducirse en un encarecimiento de insumos, procesos productivos, bienes intermedios y servicios finales. Esto no invalida la transici\u00f3n, pero s\u00ed obliga a contemplarla con realismo: en ausencia de energ\u00eda asequible, simplificaci\u00f3n regulatoria, apoyo a primeras plantas y pol\u00edticas industriales coherentes, la implementaci\u00f3n de la transici\u00f3n energ\u00e9tica corre el riesgo de erosionar la competitividad europea y espa\u00f1ola, especialmente en los sectores electrointensivos y expuestos al comercio internacional. La Comisi\u00f3n ha lanzado el Clean Industrial Deal y las disposiciones derivadas precisamente para intentar compatibilizar reducci\u00f3n de emisiones de CO<sub>2<\/sub> y competitividad. En esa l\u00ednea tiene en marcha un conjunto de iniciativas cuya materializaci\u00f3n se enfrenta a las dificultades y calendarios derivados de la configuraci\u00f3n de la Uni\u00f3n, su estructura legislativa y los protocolos de adopci\u00f3n de pol\u00edticas. Sin un marco m\u00e1s \u00e1gil y pragm\u00e1tico, la transici\u00f3n corre el riesgo de avanzar m\u00e1s despacio y a un coste econ\u00f3mico m\u00e1s alto del necesario.<\/p>\n<p><strong>6. Conclusi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El an\u00e1lisis de la evoluci\u00f3n del sistema energ\u00e9tico espa\u00f1ol en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas permite extraer una doble conclusi\u00f3n. Por una parte, el pa\u00eds ha transformado de forma muy profunda su sistema el\u00e9ctrico gracias a la incorporaci\u00f3n de energ\u00edas renovables, hasta el punto de que hoy la generaci\u00f3n renovable supera ya la mitad del mix. Por otra, esa transformaci\u00f3n no se ha trasladado con la misma intensidad al conjunto de la energ\u00eda primaria, donde el petr\u00f3leo y el gas natural siguen ocupando una posici\u00f3n central y mantienen un grado de dependencia exterior todav\u00eda elevado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta dualidad obliga a matizar el relato habitual sobre la transici\u00f3n energ\u00e9tica. Espa\u00f1a ha avanzado, sin duda, pero no ha cambiado a\u00fan de manera suficiente la base material de su abastecimiento. La seguridad de suministro y la independencia energ\u00e9tica contin\u00faan siendo, por ello, objetivos estrat\u00e9gicos de primer orden, m\u00e1s a\u00fan en un contexto geopol\u00edtico inestable y con mercados internacionales expuestos a perturbaciones severas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este marco, las energ\u00edas renovables deben valorarse no solo por su contribuci\u00f3n a la reducci\u00f3n de emisiones de CO\u2082 f\u00f3sil, sino tambi\u00e9n por su capacidad para sustituir importaciones energ\u00e9ticas mediante electrificaci\u00f3n directa all\u00ed donde sea posible, y mediante electrificaci\u00f3n indirecta \u2014RFNBO y combustibles sint\u00e9ticos\u2014 all\u00ed donde no lo sea. Ese potencial, sin embargo, no podr\u00e1 desplegarse con rapidez ni sin coste. La transici\u00f3n exigir\u00e1 tiempo, inversiones, aprendizaje industrial, adaptaci\u00f3n regulatoria y un esfuerzo sostenido para evitar que la descarbonizaci\u00f3n y desfosilizaci\u00f3n erosionen innecesariamente la competitividad. La cuesti\u00f3n no es, por tanto, si la transici\u00f3n debe hacerse, sino c\u00f3mo hacerla de forma t\u00e9cnicamente s\u00f3lida, econ\u00f3micamente viable y estrat\u00e9gicamente \u00fatil para Europa y para Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Contabilizando autoabastecimiento de hidr\u00e1ulica y nuclear al 100% y de carb\u00f3n al 33% aproximadamente. <a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"https:\/\/www.miteco.gob.es\/content\/dam\/miteco\/es\/energia\/files-1\/balances\/Balances\/CoyunturaTrimestral\/2005\/coy1trim_05.pdf\">https:\/\/www.miteco.gob.es\/content\/dam\/miteco\/es\/energia\/files-1\/balances\/Balances\/CoyunturaTrimestral\/2005\/coy1trim_05.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Seg\u00fan fuentes oficiales, \u201cla dependencia energ\u00e9tica de un pa\u00eds se refiere al grado en que una naci\u00f3n depende de fuentes de energ\u00eda externas para satisfacer sus necesidades energ\u00e9ticas. Esto incluye la importaci\u00f3n de petr\u00f3leo, gas natural, carb\u00f3n u otras fuentes de energ\u00eda no renovables\u201d. Ver nota al pie n\u00famero 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.miteco.gob.es\/content\/dam\/miteco\/es\/energia\/files-1\/balances\/Balances\/LibrosEnergia\/Energia_2015.pdf\">https:\/\/www.miteco.gob.es\/content\/dam\/miteco\/es\/energia\/files-1\/balances\/Balances\/LibrosEnergia\/Energia_2015.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.miteco.gob.es\/content\/dam\/miteco\/es\/energia\/files-1\/balances\/Balances\/Documents\/Balance%20energetico%202024_simplificado_v1.pdf\">https:\/\/www.miteco.gob.es\/content\/dam\/miteco\/es\/energia\/files-1\/balances\/Balances\/Documents\/Balance%20energetico%202024_simplificado_v1.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> V\u00e9ase nota al pie n\u00famero 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[6]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.sistemaelectrico-ree.es\/es\/informe-del-sistema-electrico\/demanda\/evolucion-demanda\">https:\/\/www.sistemaelectrico-ree.es\/es\/informe-del-sistema-electrico\/demanda\/evolucion-demanda<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[7]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.ree.es\/sites\/default\/files\/downloadable\/inf_sis_elec_ree_2005.pdf\">https:\/\/www.ree.es\/sites\/default\/files\/downloadable\/inf_sis_elec_ree_2005.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[8]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.ree.es\/sites\/default\/files\/downloadable\/inf_sis_elec_ree_2015.pdf\">https:\/\/www.ree.es\/sites\/default\/files\/downloadable\/inf_sis_elec_ree_2015.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[9]<\/a> <a href=\"https:\/\/eur-lex.europa.eu\/legal-content\/EN\/TXT\/PDF\/?uri=OJ%3AL_202502359\">https:\/\/eur-lex.europa.eu\/legal-content\/EN\/TXT\/PDF\/?uri=OJ%3AL_202502359<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[10]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.europex.org\/press-releases\/delivering-europes-hydrogen-ambitions-joint-industry-roadmap-ahead-of-the-first-european-hydrogen-forum\/\">https:\/\/www.europex.org\/press-releases\/delivering-europes-hydrogen-ambitions-joint-industry-roadmap-ahead-of-the-first-european-hydrogen-forum\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[11]<\/a> <a href=\"https:\/\/hydrogeneurope.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Clean_Hydrogen_Monitor_09-2025_DIGITAL.pdf\">Clean_Hydrogen_Monitor_09-2025_DIGITAL.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[12]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.acer.europa.eu\/sites\/default\/files\/documents\/Publications\/ACER-2025-European-hydrogen-markets.pdf\">https:\/\/www.acer.europa.eu\/sites\/default\/files\/documents\/Publications\/ACER-2025-European-hydrogen-markets.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. 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